domingo, 27 de julio de 2008

Guillermo Seguro

Rosario en el 2050

La llegada del año 2050 estaba siendo asediada por problemas mundiales. El planeta se encontraba en un estado de crisis ecológica; la tercera guerra mundial había dejado pobreza e incertidumbre. En esto y mucho más pensaba Max Stevenson, detective de la ciudad de Rosario, ciudad que había sido asediada en la guerra del 2039.
En la víspera del nuevo año, Max veía todo esto y sentía una gran amargura, recordaba los asesinatos que se habían producido desde el 2039. Era simplemente lamentable; pero había algo que lo horrorizaba más, la inminente necesidad de un plan de evacuación mundial ya que la Tierra está a punto de destruirse; los casquetes polares son cosas del pasado, un cuarto de la población mundial se ha recluido y hacinado en colonias espaciales.

Max se reúne con el Comité de Emergencia Mundial. Que tiene sede en cada ciudad del mundo. Un hombre regordete comienza a hablar:
-Señores: estamos ante la mayor crisis mundial de la historia; el caos es mucho más grande que la epidemia de SHVA, sin mencionar la gran inundación desde el derretimiento de los polos.
Un hombre alto y de nariz prominente dijo:-Es necesario ejecutar un plan E, después de esto no hay más que decir.

Max se encontraba en el Museo instalado bajo el Monumento a la Bandera en el 2023 cuando irrumpen en la sala un grupo de rebeldes armados; se desliza rápidamente tras un aparador y toma su arma, uno de ellos alcanzó a verlo y comenzó a disparar. Por su mente circulaban muchos otros problemas como para agregar esto, entonces grito: “ Por favor tomen todos, sus armas y váyanse, esto es innecesario:”
Un rebelde no muy alto armado con un rifle de asalto le responde: -Innecesario! ¡Cómo dices innecesario, sólo tratamos de hacerles entender que la solución no es huir sino arreglar este planeta. No podemos sólo hablar, nunca nos escuchan. La gente ha tratado de solucionar esto por años y ustedes estaban enriqueciéndose mientras tanto. Ahora, apurados quieren sacarnos a todos de aquí, pues yo digo que esto es necesario!
Al concluir la frase un resplandor irrumpe en la sala y las fuerzas especiales los derriba.

Por la noche, Max no puede dormir, esas palabras dichas por el rebelde hacían un gran efecto sobre él. Muchas dudas se desataron, había tenido razón, él ya no quería servir a esos burócratas.
Había tomado una decisión, él había oído una vez que era posible salvar el planeta, sería un gran esfuerzo, pero era posible.

Varios meses después…

Un hombre en el noticiero hablaba sobre la revolución… luego se apagó la TV

Max mira a través de las ventanas, ve un futuro incierto; la revolución estaba actuando sobre la gente, detrás de oscuras nubes se escondía un nuevo y renovado sol que alumbraba a todos por igual.

Tal vez no importaba la revolución o la fuerza mundial, pero él estaba seguro que las cosas se arreglarían, no importaba el tiempo que tomara, él haría cambiar las cosas. Por un mejor e incierto mañana.

Guillermo Seguro

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